Cómo enfocar el gasto en un contexto de subida de precios

En un contexto de subida de precios, tal y como estamos viviendo en los últimos meses, y en el que se prevé que elementos como los alimentos, continue la escalada de precios, es importante para la economía doméstica enfocar el modelo de gasto de manera lo más racional posible.

INE, IPC, pandemia

Desafortunadamente, la diferencia entre el encarecimiento de precios y la revalorización de los ingresos no suele correr a favor de estos últimos. Por lo que, se generan escenarios de desigualdad en los que el efecto siempre es muy similar: la pérdida de poder adquisitivo.

Una de las herramientas que el usuario puede tener para su economía doméstica es un enfoque de gastos lo más adecuado posible, y que, obviamente, busca reducir gastos para maximizar los ingresos y optimizar las finanzas personales.

IPC de junio de 2021

Cómo es posible la reducción del gasto

No hay un único frente que abordar en este sentido. Podríamos, de hecho, analizar diferentes modelos y profundizar en cada uno de ellos y nos daría para más de un artículo por cada uno. Así que lo que haremos será enfocar tres grandes grupos o modelos de acción.

Presupuestos y revisión de gastos generales

Si nos fijamos en todos los órdenes de vida, cualquier estructura económica se basa en la planificación. Desde los estados, hasta las empresas, e incluso el pequeño comercio, todo se estructura alrededor de una planificación lo más medida posible. Esto debe entenderse también como algo necesario en la economía doméstica. Una economía doméstica no puede funcionar de manera espontánea, necesita una planificación y la planificación se basa en las herramientas básicas.

Por un lado, tener un presupuesto claro de ingresos y gastos. Por otro lado, una gestión racional de los gastos generales. Incluyendo vivienda servicios, alimentación, etc. Realizar una profunda revisión de ambas cuestiones es básico cuando se quiere lograr un buen enfoque del gasto.

Control de los gastos menores

El del gasto menor o gastos hormiga es fundamental. Se trata de gastos que no siempre reciben la atención que se merecen y que, poco a poco, disminuye el poder adquisitivo del usuario ya que el dinero se emplea en actividades no necesarias, y habitualmente poco productivas.

Una revisión de los gastos hormiga es probablemente una de las primeras cosas que deberíamos hacer cuando deseamos optimizar nuestros recursos económicos. Los resultados suelen ser sorprendentes.

Un cambio de hábitos y mentalidad

Esta es probablemente la parte más difícil. Cambiar de hábitos de gasto y, sobre todo, cambiar de mentalidad respecto a nuestra forma de gastar, es algo complejo.

Cuando un usuario no está convencido de la necesidad de cambiar, no va a hacerlo. Por tanto, se requieren pasos previos. Estos pasos, casi siempre, es bueno que se realicen de manera honesta por el propio interesado. Es decir, hacer un análisis realista de lo que se gasta, de cómo se gasta y de la utilidad que tiene el gasto. El ocio y el placer del consumo, pueden formar parte de nuestra vida, más en una sociedad consumista como la que vivimos, pero tratar de racionalizarlo, entender lo que no supone, y sobre todo, la tranquilidad que podría aportar a nuestras finanzas su racionalización es una clave básicas.

Por otro lado, los hábitos de ahorro son elementos fundamentales. Se trata de construir una mentalidad a partir de la repetición y la aplicación de modelos concretos en circunstancias concretas. Esta combinación, modificación de hábitos y cambio de mentalidad, es fundamental.

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