El consumo fantasma que encarece nuestra factura

La luz es uno de los servicios en los que las familias intentan ahorrar mes a mes. Depende de la estación en la que nos encontremos la factura de la luz puede ser  más cara o menos, por ejemplo si hemos usado el aire acondicionado, o si hemos puesto estufas en invierno. Pero todos estos aparatos con, por así decirlo, un consumo más o menos normal, que todos sabemos que vamos a pagar.

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Fuente: pixabay

Sin embargo, existe una parte del consumo que es posible evitar y que las mayor parte de las familias no repara en ella. El llamado consumo fantasma, es aquella electricidad que no consumimos pero que sí pagamos. Entre 32 y 58 euros es lo que paga de más, un hogar de media en un año. Un gasto que no se disfruta, ya que el consumo fantasma se refiere solamente a aquellos aparatos que dejamos conectados a la corriente eléctrica pero que no estamos usando. Lo que comúnmente se conoce como “stand-by”.

Dejar enchufados cargadores a la red, sin estar cargando el aparato en cuestión, también supone un consumo añadido. Aunque muchos no crean esta especie de “mito” no lo es tanto, y desde aquí vamos a intentar explicarlo. Como sabemos, cada aparato necesita un voltaje diferente para poder funcionar, y para poder “coger” el que necesita, lleva incorporado un transformador, que está permanentemente conectado a la red eléctrica, y esto es lo que hace que nuestra factura suba.

Todos aquellos cargadores o aparatos, que se queden con una lucecita roja encendida, están consumiendo electricidad y por tanto encareciendo la factura. Esa pequeña luz también necesita electricidad para brillar. Según la organización OCU, estos son los aparatos que tenemos en casa que encarecen nuestra factura más frecuentemente.

  • Video 11,91 euros/año
  • Canal satélite, radiodespertador y teléfono inalámbrico 10,42 euros/año
  • Televisión CTR o cadena de música 8,94 euros/año
  • Router e impresora 11,91 euros/año

Sumando estos aparatos y otros más, el gasto en consumo fantasma puede llegar hasta los 115 euros anuales según la OCU. Sin duda más de uno se pensará si dejarlos toda la noche o durante los períodos vacacionales. No obstante, algunos usuarios de la red han realizado sus propias mediciones y, aunque el gasto fantasma no es tan elevado, sí se puede reducir.

Por otro lado, desde una conocida compañía eléctrica, han realizado un estudio sobre este tipo de gasto. Según reflejan en su página web, el consumo fantasma es de unos 60 euros al año, aunque todo depende de la tarifa de cada usuario. Los aparatos que más consumen son:

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  • Decodificadores TV. Puede consumir entre 41 y 64 kWh anuales, lo que se traduce en un gasto anual en tu factura de aproximadamente entre 7 y 10 euros.
  • El ordenador portátil. Este aparato es uno de los que más horas se pasa conectado a la red. Consume unos 35 kWh al año, es decir, unos 6 euros.
  • La minicadena. Su consumo está en los 53 kWh y supone un consumo de 9 euros al año.
  • El televisor. Un monitor CTR de 32 pulgadas llega a gastar en stand-by unos 53kWh anuales (unos 9 euros) y un monitor LED de 37 pulgadas 18 kWh anuales (menos de 3 euros). Una televisión de plasma de 42 pulgadas con un consumo de 26 kWh al año o unos 4,5 euros.
  • El microondas. Su consumo fantasma llega a los 35 kWh al año. Se puede ahorrar hasta 6 euros anuales.

Ahorrar hasta 60 euros al año en la factura de la luz

El pasado 21 de octubre, se celebró el Día Mundial del Ahorro de Energía y muchos ayuntamientos animan a los ciudadanos a tomar medidas para reducir este consumo. Te contamos algunos de ellos.

  • Utilizar al máximo la luz natural. Muchas veces se encienden las luces demasiado pronto y , si se corren las cortinas o se sube la persiana al máximo, se puede aprovechar mucho más.
  • Poner en toda la casa bombillas de bajo consumo. A pesar de ser algo más caras, esto se compensa con una mayor duración y menos gasto.
  • La instalación de reguladores, como termostatos, nos ayudará a mantener la temperatura en una habitación. Mucho menos costoso que ir subiendo la calefacción cuando se nota más frío y aumentando la potencia del aire si hace más calor. Mantener estable la temperatura es clave para el ahorro en la factura.
  • También hay que pensar en qué tipo de electrodomésticos usamos. Hay algunos, como el horno, que gastan mucho más que otros como el microondas. Lo mismo ocurre con el uso de tapaderas u ollas a presión.
  • Utilizar regletas con interruptor para poder anular la función de stand-by en aparatos electrónicos. Así mismo, cuando los aparatos no se usen, cambiar a modo baja energía.

 

 

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