Wall Street cierra febrero en rojo: la IA y los aranceles sacuden los mercados

Si tienes dinero invertido en bolsa americana, febrero no ha sido tu mes. Wall Street ha cerrado febrero en rojo, con el S&P 500 cayendo un 0,43%, el Dow Jones un 1,05% y el Nasdaq un 0,92% solo en la última sesión del mes. Y no, no ha sido un viernes cualquiera.

¿Qué ha pasado? Una combinación explosiva: datos de inflación más altos de lo esperado en EEUU, tensiones geopolíticas con Irán, la eterna guerra arancelaria de Trump y, sobre todo, los temores cada vez más reales de que la inteligencia artificial podría estar sobrevalorada.

El mes empezó con fuerza. El Dow Jones llegó a superar los 50.000 puntos por primera vez en la historia, un hito que llenó titulares y generó euforia. Pero esa euforia duró poco. Los inversores empezaron a recoger beneficios y a moverse hacia activos más seguros, como la deuda pública y el oro.

El dato del viernes no ayudó: el índice de precios al productor subió un 0,8% mensual y un 3,6% interanual, bastante por encima de lo esperado. Esto refuerza la idea de que la Fed no va a recortar tipos a corto plazo. Y cuando los tipos se quedan altos, la renta variable sufre.

¿Burbuja de la IA? El software se desploma un 20% en 2026

Aquí viene lo gordo. El sector del software ha caído casi un 20% en lo que va de 2026. Empresas como Microsoft bajan un 28% desde sus máximos, Oracle se ha dejado un 55% y Salesforce un 27%. ¿La razón? La propia IA que las impulsó en 2025 ahora las amenaza.

El fenómeno del «vibe coding», que permite crear software sin programar, ha metido el miedo en el cuerpo a los inversores. Si la IA puede replicar productos de software en semanas, ¿qué pasa con las empresas que cobran millones por esas licencias?

Nvidia, la gran protagonista de la revolución IA, presentó resultados espectaculares esta semana. Pero sus acciones cayeron un 7%. Un clásico del «sell the news»: compra con el rumor, vende con la noticia.

Mientras tanto, OpenAI cerró el viernes una ronda de financiación de 110.000 millones de dólares, valorándose en 730.000 millones. El dinero sigue entrando a espuertas en la IA, pero el mercado ya no sabe si celebrarlo o asustarse.

Qué debería hacer un inversor a largo plazo ante este escenario

Vamos con la parte que de verdad importa: ¿qué haces tú con esto?

Si inviertes a largo plazo en fondos indexados al S&P 500 o al MSCI World, febrero es ruido, no señal. Las correcciones del 5-10% son absolutamente normales y pasan prácticamente todos los años. El problema es cuando dejas que las emociones tomen las decisiones de inversión por ti.

No vendas en pánico. No intentes adivinar el suelo. Y si tienes un plan de inversión automatizado con aportaciones periódicas, sigue ejecutándolo. De hecho, comprar cuando todo el mundo tiene miedo suele ser históricamente una de las mejores decisiones que puedes tomar.

Eso sí, si estás concentrado en acciones tecnológicas individuales, este es un buen momento para revisar si tu cartera está demasiado expuesta a un solo sector. La diversificación no es sexy, pero te salva la vida cuando las cosas se ponen feas.

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