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Evolución de la inflación en Japón

No son pocos, los países que están luchando con las variaciones de los precios durante estos meses. A menudo escuchamos hablar sobre la política que está prevista que realice la FED, así como el anuncio de la compra de deuda por parte del BCE. Pero no todo se centra en estos dos gigantes económicos, también ocurre en Japón.

Desde hace unos meses, el objetivo de Japón fue llegar a una inflación del 2% en el mes de abril, pero actualmente se encuentra en el 0,2% y nada indica que pueda cumplir su objetivo. Este aumento de la inflación subyacente, incluye el precio de la energía pero no el de los alimentos frescos. Y lo peor es que es posible que se llegue a la deflación. En abril del año 2013, en Japón comenzaron con un proceso de estabilización, y un programa monetario flexible, que trajo consigo el abaratamiento del yen, para así hacerlo más competitivo frente al exterior, entre otras cosas.

Cuando se iniciaron estos procesos, el precio del petróleo cayó en picado, luego dio lugar a un abaratamiento de los costes de importación de energía, con el abaratamiento del yen, supuso una subida de la inflación y quizás se confiaron demasiado. El IPC llegó al 1.5% en abril de 2013. Algunos expertos anunciaron que era una subida “ficticia” al contrario que lo que decía el gobernador que declaró en el verano que la inflación en el precio no volvería a hundirse por debajo del 1%. Lógicamente se equivocó.

Pero, mirando el lado positivo, los datos no son tan malos. El IPC que incluye alimentos frescos y energía, es algo mejor, llegando al 0,4%. El Banco de Japón espera que esta inflación se mantenga positiva y que vaya aumentando, menos de lo que se esperaba pero aumentado al fin y al cabo. Aún así, este cambio podría dañar la credibilidad del banco, incluso más que la vuelta a la deflación según un artículo en “The Economist”. Las medidas de las expectativas de inflación se mantienen bastante estables.

Para la economía en general viene bien un petróleo más barato. Supone una mayor capacidad de gasto de los hogares, que con el tiempo debería estimular los aumentos de precios.  58 billones de dólares es lo que se debe inyectar a la economía más o menos la misma suma que se recibió por el alza en el impuesto al consumo de la pasada primavera.

inflación japón

Muchos sostienen que esta flexibilización cuantitativa de Japón (QE, impresión de dinero para comprar bonos con la esperanza de avivar la inflación) ahora está sirviendo principalmente para inflar las burbujas de precios de activos, sobre todo en el mercado inmobiliario de Tokio. Un yen más débil es visto como negativo para el poder adquisitivo de los hogares.

Otras opciones incluyen la adopción de un tipo de interés negativo para exceso de reservas bancarias, o la compra de las acciones. Por ahora, el Banco de Japón simplemente ha retrasado su fecha límite para llegar a la inflación de 2% hasta el año que viene.

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