Publicado por admin - 29/10/09 a las 10:10:05 am
España aleja los fantasmas de la deflación. El IPCA adelantado de octubre se sitúa en el -0,6%, cuatro décimas por encima del IPC de septiembre según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

El pasado mes el IPC sorprendió a los expertos con una caída cuando ya se daba por supuesto que el periodo de desinflación habia finalizado. Ahora parece que retornará la tendencia inflacionista que entidades como la Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas) prevían en esta recta final del año. De todas formas, este -0,6% del IPC Armonizado adelantado está muy por debajo el -0,4% proyectado por las cajas, aunque también es más positivo dque el -0,7% que esperaban de media los analistas consultados por Bloomberg.
En cualquier caso hay que tener en cuenta que se trata de un dato provisional y que se refiere al IPCA y no al IPC General, aunque ambos índices no suelen diferir habitualmente.
El 13 de noviembre conoceremos el dato definitivo del IPC Octubre 2009
Publicado por admin - 14/10/09 a las 09:10:31 am
El IPC de Septiembre vuelve a las andadas y recupera las caídas que dejamos atrás en agosto. La inflación disminuye dos décinas en tasa interanual hasta el -1% y vuelve a poner la palabra deflación en boca de la mayoria de expertos. Y es que la mayoría de expertos auguraban una subida de la inflación a partir de agosto.
Con el IPC de septiembre la inflación ya suma siete meses en tasas negativas y lo peor de todo es que desde julio de 2008 sólo ha subido en una ocasión. El resto han sido todo caídas. Sin embargo, sigue existiendo un consenso generalizado entre economistas y políticos de que España no se encuentra en deflación, ya que desde su óptica hasta los últimos meses el descenso de los precios ha tenido que ver más con cuestiones derivadas del mercado energético que por la propia invercia de los precios.

En total, desde julio de 2008 hasta septiembre de 2009, el IPC se ha reducido más de seis puntos. Pese a llevar siete meses en tasas negativas, el Gobierno entiende que la economía española no se encuentra en una situación de deflación, pues alega que para eso debería producirse un descenso generalizado y permanente de los precios. Sin embargo, el IPC subyacente, que no incluye los precios de los productos energéticos ni de los alimentos no elaborados, cayó tres décimas hasta el 0,1%.
Desde un punto de vista técnico y si tomamos como válida la definición del FMI, la economía española habría entrado en deflación con el dato del IPC de agosto. En cualquier caso lo importante es repasar cuál ha sido la evolución de los distintos grupos. En este sentido, los que más han influido en este aumento son:
Transporte, que presenta una tasa del –6,8%, cuatro décimas inferior a la de agosto, debido principalmente a la disminución del precio de los automóviles frente al ligero aumento que experimentaron en septiembre del pasado año.
Alimentos y bebidas no alcohólicas, cuya tasa anual se sitúa en el –2,4%, tres décimas por debajo de la del mes pasado. Esta variación se debe a que algunas parcelas bajan sus precios frente a los aumentos registrados en septiembre de 2008 y a que otras crecen, pero con menor intensidad que el año pasado.
Hoteles, cafés y restaurantes, cuya tasa anual disminuye dos décimas, situándose en el 1,3%, a causa de que los precios de los hoteles y otros alojamientos han bajado más este año que en septiembre del año pasado, y a que la subida de los precios de los restaurantes, bares y cafeterías ha sido menor este año que en 2008.

En términos mensuales el IPC de septiembre registró un descenso del 0,2% con especial repercusión negativa de los mismos grupos que en tasa interanual. Transporte, con una tasa mensual del –1,5% que repercute –0,237, debido a la disminución de los precios de los carburantes y lubricantes y, en menor medida, al descenso de los precios de los automóviles. Por su parte, hoteles, cafés y restaurantes, presentan una tasa del –1,2% respecto al mes anterior. Este comportamiento se explica en su mayor parte por la bajada de los precios de los hoteles y otros alojamientos, habitual tras la temporada estival. Su repercusión en el IPC general de septiembre es –0,148, mientras que ocio y cultura, cuya tasa del –1,8% repercute –0,142 en el índice general, debido principalmente a la variación de los precios del viaje organizado.
En el lado contrario, vestido y calzado, cuya tasa mensual del 3,6% refleja el comportamiento de los precios tras la finalización del periodo de rebajas y el inicio de la temporada de invierno. Su repercusión en el IPC general es 0,271.
Parece precipitado hablar de deflación, pero lo cierto es que el dato de septiembre ha trastocado todas las previsiones iniciales para el IPC del año 2009 y podría tener su incidencia en el IPC 2010.
Publicado por admin - 08/10/09 a las 01:10:28 pm
¿Existe algún tipo de correlación entre inflación y empleo? Sí. La más conocida es la llamada curva de Phillips, que sirve para representar la relación inversa entre inflación y desempleo. En teoría, nos indica que a mayor inflación, menor desempleo. Es decir, el mercado laboral se resiente cuando se trata de controlar el IPC.
La teoría se basa en el estudio que Phillips, Solow y Samuelson realizaron en la década de 1960, donde el control de la inflación se tradujo en una contracción económica. La curva de Phillips sirvió (y sigue sirviendo) de excusa para que muchos paíeses mantuviesen unas tasas de inflación elevadas a costa de tener una tasa de paro relativamente baja. Sin embargo, la estanflación que apenas un década después vivió la economía estadounidense dejó claro que esta relación podía cambiar. Y es que durante ese periodo se vio una inflación elevada con nulo crecimiento económico y debilidad en el mercado laboral.

La estanflación dio lugar a otras explicaciones sobre la relación entre inflación y empleo, empezando por la de expectativas racionales, que básicamente explica que si los agentes económicos son capaces de prever el efecto de las medidas en política y política económica, ajustarán su comportamiento a las mismas y el crecimiento de la inflación será inmediato. A esta se une el llamado NAIRU o non-accelerating inflation rate of unemployment (tasa de desempleo no aceleradora de la inflación traducido al castellano), que distingue entre una Curva de Phillips a corto y largo plazo e indica la tasa de desempleo natural a largo plazo. De esta forma, se destruiría la relación entre inflación y desempleo a largo plazo.
La relación entre inflación y desempleo se produce de forma natural en un entorno económico sin intervención estatal Cuando el Gobierno trata de alterar la situación de mercado con políticas expansivas la relación desaparece.
Publicado por admin - 01/10/09 a las 11:10:37 am
El IPC es uno de los indicadores más polémicos y que más juego ofrece debido a su composición y la forma de calcularlo. El Instituto Nacional de Estadística (INE) utiliza diferentes grupos de productos para calcular la inflación, cada uno con una ponderación diferentes y casi siempre hay quejas respecto a a la elección y el peso de cada uno de ellos. Al amparo de esta fórmula han surgido otros indicadores no oficiales que varían la estructura de los grupos y su peso para tratar de encontrar el IPC real.
Sin embargo, desde el INE todavía son pocos los indicadores derivados que se ofrecen al margen del conocido como IPC subyacente o Inflación subyacente. Este indicador refleja la evolución de los precios según la cesta del IPC general pero excluyendo alimentos no elaborados y productos energéticos, dos de los que más inestables y cíclicos.
En principio, la inflación subyacente sirve como indicador adelantado del rumbo que tomará el IPC qa medio plazo. En teoría, energía y alimentos no elaborados son los dos grupos más volátiles y esto hace que distorsionen en cierta medida el comportamiento global del IPC. Además, en el caso de determinados productos energéticos como el petróleo, su comportamiento cíclico desvirtúa en cierto sentido el índice.
La inflación subyacente o IPC Subyacente se calcula mensualmente junto con el IPC General y el IPCA o IPC Armonizado, que es el que después utiliza Eurostat para el cálculo de la inflación en la Unión Europea.